06 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Salmo 37:9 NVI


“Porque los impíos serán exterminados, pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra”. Salmo 37:9 NVI

Cuando leemos el Antiguo Testamento vemos a Josué, el líder sucesor de Moisés, guiando al pueblo de Dios a entrar a la tierra prometida.

De la misma manera hoy, nosotros tomados de las manos del Señor Jesús somos guiados a poseer y heredar una tierra de promesas registradas en la palabra de Dios.

Por ser hijos de Dios somos herederos legales de todo lo que él nos ha prometido.

La palabra hebrea… heredar, significa poseer de dos maneras…

a) En forma legal.
b) Por medio de una invasión militar.

Nuestra ley es la palabra de Dios y ella afirma que somos legítimos herederos de Dios y co-herederos juntamente con Cristo.

Por otro lado, igual que el pueblo de Israel bajo el mando de Josué, debemos batallar para conquistar nuestra tierra prometida.

Nuestra guerra por cierto no es contra seres humanos sino contra las fuerzas de maldad que gobierna a los humanos y las situaciones.

Debes aprender a tomar estas promesas que son tuyas legalmente por la fuerza del Espíritu de Dios.

El diablo es el ladrón de las bendiciones del Señor y lo que a la fecha no has recibido es probable que esté demorado o detenido en algún lugar por el enemigo.

Cuando el diablo no puede impedir el obrar de Dios trata de demorarlo para que nos desesperemos por la impaciencia.

¿No crees que es tiempo de que reclames en el Nombre de Jesús lo que te pertenece legalmente?

No te dejes robar, más bien enfrenta con fe y con la autoridad de Cristo al ladrón (diablo) y ordénale que te devuelva todo lo que te ha robado.

Muévete hoy mismo con el poder de Dios aquí en la tierra y el Señor del cielo te hará ver las cosas grandes y ocultas que habían estado reservadas para ti.

Amén.

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