31 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Romanos 6:14 NVI


“Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la ley sino bajo la gracia”. Romanos 6:14 NVI

La Biblia nos habla claramente que la vida cristiana caracterizada por la tibieza es una vida cristiana por debajo de lo esperado por el Señor.

Su voluntad es que vivamos una vida cristiana llena del Espíritu Santo.

Muchos dicen…

- Soy humano y nunca podré vivir como Dios dice.

Esa mentira ha llevado a muchos cristianos a vivir una vida descendente, de tibieza y frialdad.

El pasaje de hoy nos dice que podemos vivir una vida libre de la atadura y dominio del pecado.

Una cosa es pecar de vez en cuando y otra es vivir dominado todo el tiempo por el pecado.

Al recibir a Cristo hemos sido librados de un estado de pecado constante y hemos sido trasladados al reino de la luz donde estamos aprendiendo a no dejarnos dominar por nuestra naturaleza carnal pecaminosa.

En la medida que vivamos cada día obedeciendo al Señor, más nos alejaremos del pecado y viviremos más cerca de la santidad y pureza.

En nuestro corazón hay un trono y nosotros decidimos a quién dejar reinar… al Señor o al pecado.

¿Ya has decidido a quien dejarás reinar sobre tu vida?

Amén.

30 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Romanos 8:26 NVI


“Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras”. Romanos 8:26 NVI

Una de las herramientas más importantes para el cristiano es la oración y precisamente en esa área es donde más nos cuesta vencer.

Decidimos orar con regularidad, apartarnos en un lugar privado cuando de repente nos damos cuenta de que no sabemos qué decir.

¿Nunca te pasó que no sabes cómo empezar o si lo has hecho, no sabes qué más decir?

Esto por cierto origina un sentido de frustración que hace que nos rindamos y decidamos no ser personas triunfadoras en la oración.

Muchos de nosotros pensamos que la oración depende exclusivamente del esfuerzo del cristiano, cuando en realidad vemos que contamos con alguien que nos quiere ayudar… el Espíritu Santo.

El pasaje de hoy nos enseña que el Espíritu de Dios quiere ayudarnos en nuestra debilidad cualquiera que sea.

Si nuestra debilidad es la oración, ten por seguro que el Espíritu Santo se hará presente para ayudarnos a glorificar a Dios.

Cuando oras no estás solo sino que junto a ti está aquel que es intercesor por excelencia… el Espíritu Santo.

La vida cristiana no es auto-suficiente sino dependiente del poder de Dios.

En tu próximo encuentro íntimo con Dios en oración no te olvides de invitar al Espíritu Santo a que te ayude a tener un encuentro glorioso de oración y renovación espiritual.

Amén.

29 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Romanos 6:22 NVI


“Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna”. Romanos 6:22 NVI

Muchos cristianos ven solamente al evangelio como las buenas noticias que únicamente los librará del infierno y de la condenación eterna.

Lo más importante, dicen ellos, es asegurarse el “pasaporte” para viajar al lado correcto (el cielo).

Esta clase de pensamiento ha hecho que nuestro cristianismo actual en muchos lugares del mundo haya perdido peso espiritual.

El concepto bíblico de la salvación tiene un alcance triple…

a) Pasado.
b) Presente.
c) Futuro.

Al recibir a Cristo como mi salvador personal, mi pasado está completamente perdonado y olvidado, por eso soy una nueva criatura.

Ser un hijo de Dios me asegura estar con él cuando cierre mis ojos y deje este mundo, pero en medio está “el ahora y el mientras tanto” donde el Señor quiere trabajar en nuestras vidas para que lo representemos bien en la tierra siendo hijos e hijas que vivan una vida de santidad.

El fruto presente del cristiano debe ser la santidad.

Esa clase de vida me guía al fin precioso de morar con Cristo para siempre en su presencia.

Quizás tu vida cristiana presente sea mediocre y carece del poder para vivir en santidad.

Quizás ese pensamiento “del mas allá” (el cielo) te esté haciendo perder lo que Dios espera de ti en “el más acá” (en la tierra).

Has sido diseñado en esta vida presente para dar fruto, más que para tener éxito.

El éxito es momentáneo y pasajero, en cambio el fruto de santidad de tu vida tiene un alcance eterno.

¿Tu vida está dando actualmente el fruto de la santidad?

¡Para eso has sido llamado!

Amén.

28 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Gálatas 5:22 NVI


“En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad”. Gálatas 5:22 NVI

El resultado de recibir a Cristo y ser un hijo de Dios, es que recibimos la presencia del Espíritu Santo para poder vivir como Dios quiere.

Venimos de un reino de tinieblas donde los patrones de vida eran pecaminosos, errados y sucios a un reino donde la característica es la santidad.

El trabajo del Espíritu Santo en nuestras vidas, posterior a la salvación, es producir el fruto del Espíritu Santo.

Observa que la Biblia no dice “frutos” (plural) sino “fruto” (singular).

Es como un racimo que tiene muchas uvas.

El fruto del Espíritu Santo de Dios en nuestras vidas es, en síntesis, vivir y manifestar hacia otros el carácter de Cristo.

La única manera de poder vivir interiormente y demostrar externamente amor genuino, gozo perdurable, paz inmensa, paciencia, benignidad, bondad hacia los que nos hacen mal, fe inconmovible, mansedumbre y templanza, es gracias a la ayuda de Dios.

La presencia del Espíritu Santo siempre exalta a Cristo y lo ubica como el centro de atención y adoración.

Es por eso que necesitamos cada día más de la presencia de Dios.

Ella nos ayuda a cambiar nuestro carácter y producir el de Dios, nos ayuda a exaltar a Cristo como el Señor de nuestras vidas y del universo.

Amén.

27 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Gálatas 6:7 NVI


“No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra”. Gálatas 6:7 NVI

La vida cristiana opera en el mundo espiritual, como el proceso de la siembra y la cosecha lo hace en el ámbito natural.

Según lo que sembremos así cosecharemos.

Si sembramos semillas de mostaza, crecerá un árbol de mostaza y cosecharemos el fruto de la mostaza.

No es posible sembrar uvas y cosechar manzanas.

A veces en nuestra vida nos quejamos de nuestras desdichas presentes, pero no nos hemos dado cuenta de que en el pasado hemos sembrado malas semillas y ahora estamos cosechándolas.

En las cosas de Dios si siembras obediencia siempre cosecharás bendiciones.

Cosechar obediencia puede ser decir la verdad y no mentir, no apropiarme de lo que no me corresponde, tratar bien a mis semejantes, darle a Dios lo que le corresponde etc.

En cada momento de nuestras vidas estamos sembrando y sembrando, y a la vez cosechando y cosechando.

Teniendo en cuenta que cosecharemos nuestra propia siembra (buena o mala) decidamos, a partir de ahora, asegurarnos en cada cosa que hagamos colocar una buena semilla de acuerdo a lo que Dios espera de nosotros.

De esa manera veremos, en poco tiempo, el huerto de nuestra vida totalmente bendecido por el Señor.

Amén.

26 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Romanos 8:14 NVI


“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios”. Romanos 8:14 NVI

Es muy conocida la historia del hombre que compró un pasaje para trasladarse de Europa hacia América e hizo de la bodega del barco su camarote.

Durante casi todo el viaje durmió en el suelo y padeció hambre, pensando que su pasaje no lo incluía.

Pocas horas antes de arribar a destino, se acercó el capitán al hombre y le dijo…

- ¿Qué hace usted allí?

- Muéstreme su pasaje.

El hombre con temor le entregó el boleto.

Entonces, el capitán le dijo…

- ¡No sé que hace durmiendo en este lugar!

- ¡Su pasaje incluye un cómodo camarote, además de disfrutar de los ricos alimentos y las mejores bebidas!

Muchos cristianos son como el hombre del barco.

Viajan por la vida en segunda clase cuando tienen todo el derecho para vivir en la primera.

Si somos hijos de Dios, podemos experimentar la guía precisa y efectiva del Señor.

Esa guía viene gracias al gran consolador… el Espíritu Santo.

Dejemos de vivir en segunda clase, pues hemos sido diseñados por Dios para vivir en primera clase guiados por él.

Amén.

25 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Lucas 18:14 NVI


“Les digo que éste, y no aquél, volvió a su casa justificado ante Dios. Pues todo el que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”. Lucas 18:14 NVI

La oración del cristiano siempre debe tener la característica preciosa de la humildad hacia el Señor.

Algunos creen que con sólo el hecho de orar es que se están humillando ante Dios.

Es posible buscar a Dios, pero sin la suficiente humildad.

Muchas de las oraciones del cristiano contienen soberbia, pues a veces, vemos a Dios como si fuera una especie de “lámpara de Aladino” a la que frotamos y sale una especie de sirviente que hace lo que nosotros le pedimos.

¡Esto no es orar con un corazón humilde!

Orar con una actitud de humildad significa que nosotros somos criaturas finitas pidiéndole ayuda a un Dios creador e infinito, que nos postramos ante él, pues él es la única persona en el universo que nos puede ayudar.

La oración sin humildad es la que quiere torcer el brazo de Dios, en cambio, la oración con humildad es aquella que busca descubrir y hacer la voluntad de Dios.

La Biblia está llena de pasajes donde dice que Dios resiste a los soberbios y le da gracia y bendición a los humildes.

¿Con cuál actitud estamos teniendo nuestro tiempo de oración con el Señor?

¿La humildad es la característica?

Amén.

24 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Lucas 10:39, 40 NVI


“Tenía ella una hermana llamada María que, sentada a los pies del Señor, escuchaba lo que él decía. Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y le dijo: -Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude!”. Lucas 10:39, 40 NVI

El clásico relato de María y Marta tiene algo importante para decirnos hoy.

Nos encontramos aquí con dos mujeres discípulas de Jesús, alborotadas por la sorpresiva visita del Señor.

Cada una de ellas tomó una actitud diferente.

María estaba a los pies de Jesús, pero Marta se preocupaba mucho con las cosas que tenía que hacer.

Estoy seguro que la preocupación de Marta se refería a su deseo de prepararle algo rico de comer al Señor.

La intención de Marta era buena, pero no bastaba, pues en las cosas espirituales la “buena intención” no alcanza para agradar a Dios.

Hay muchos cristianos hoy en día como María y Marta.

Unos están rendidos a los pies del Señor y otros haciendo cosas para el Señor.

La palabra “preocupada” se traduce también como “distraída” y da la idea de caminar en círculos llevando encima algo pesado, llevar algo casi arrastrando debido a su peso.

Que Dios nos guarde de ser cristianos como Marta, que viven distraídos de lo principal y se pierden lo mejor.

En las cosas del Señor debemos aprender a diferenciar lo bueno de lo mejor.

Lo que hizo Marta no era algo malo sino bueno, pero ella no siguió el ejemplo de su hermana María quien hizo lo mejor.

Que en este día nada pueda distraernos, aunque sean cosas buenas, de vivir siempre a los pies de Jesús.

Esta actitud es la característica de los fieles del Señor.

Amén.

23 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Lucas 4:8 NVI


“Escrito está: Adorarás al Señor tu Dios, y a él sólo servirás”. Lucas 4:8 NVI

Por muchos años he escuchado decir en las reuniones de algunas congregaciones lo siguiente…

- Muy bien, ya hemos terminado nuestro tiempo de adoración a Dios y ahora vayamos a lo más importante de la reunión.

Dando a entender que ese tiempo hubiera sido un relleno en vez de ser algo vital para la vida cristiana.

La adoración es el camino para llegar a la presencia de Dios, es el lugar donde puedo tener con el Señor momentos de profunda y sagrada intimidad.

El clímax de la adoración es estar en el secreto de Dios, lugar donde el Señor nos ministra fuerzas, aliento y dirección para la vida.

Muchos cristianos cantan bellas canciones, pero jamás han sido enseñados ni han practicado una verdadera adoración que llega al trono de Dios.

Por cierto, la adoración es mucho más que cantar.

Ella implica una entrega absoluta y rendición a los pies del Señor.

Algunos confunden el servir a Dios con sus dones como una manera de adoración.

Es por eso que el pasaje de hoy nos da el equilibrio necesario entre la adoración y el servicio hacia Dios.

Primero viene la adoración al Señor, luego el servicio al Señor adorado.

Aparta tiempo cada día en la intimidad de tu hogar para tener un encuentro íntimo, pero real con el Señor.

Allí abre tu corazón, póstrate ante su santa presencia y experimentarás algo nuevo y sobrenatural prometido para todos los que buscan de veras al Señor.

Amén.

22 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Lucas 1:37 NVI


“Porque para Dios no hay nada imposible”. Lucas 1:37 NVI

El pasaje de hoy en pocas palabras resume una poderosa verdad.

Dios es el único que puede vencer la imposibilidad y hacer que todo sea posible.

Si nada es imposible para Dios eso significa que todo es posible para él.

Nuestra mente no puede comprender la profundidad de estas palabras, pues nosotros como seres limitados que somos estamos rodeados de imposibilidades.

Dios reside en la atmósfera donde todo es posible y para él lo “común” son los milagros.

Como cristianos tenemos una gran ventaja sobre los demás.

Esto, por cierto, es por la gracia de Dios y está disponible para todo aquel que se acerque a Dios creyendo en Cristo como su salvador personal.

En la vida no caminamos solos ante nuestras imposibilidades, sino que el Señor va delante nuestro cambiando la derrota en victoria, la miseria en abundancia, la enfermedad en sanidad, el odio en amor, la violencia en paz y muchas otras cosas más.

Medita en este día en tus propias imposibilidades.

¿Sabes una cosa?

Para Dios es cosa común hacerlas posibles.

¡El Dios de los milagros sigue vigente hoy y su mano de poder no se ha acortado!

Él es el mismo de ayer, el mismo que hizo milagros para bendecir al pueblo de Israel y que hoy está presente en tu problema y necesidad, para hacer aquello que a simple vista es imposible.

Nunca lo olvides… si es imposible para ti, es posible para Dios.

Amén.

21 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Proverbios 10:24 NVI


“Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe”. Proverbios 10:24 NVI

Vivir tomados de la mano del Señor es realmente algo sorprendente.

Cada día me doy cuenta que vivir del lado del Reino de Dios es mejor que vivir del otro lado.

El pasaje de este día muestra una gran diferencia entre el impío (que representa a aquel que vive su vida sin tener en cuenta su relación con Dios) y el justo (que representa al hijo de Dios).

El impío es aquel que vive haciendo lo que le parece, que en definitiva es el lema de los que viven en el reino de tinieblas.

Ellos no saben lo que es vivir sin temores y no tienen quien los proteja de eso.

El resultado será que le sobrevendrá lo que teman.

Aquel que no tiene a Cristo viviendo en su corazón no puede vencer los temores.

Ellos dominan todo su ser y atraen sobre su vida y circunstancias calamidades.

En cambio, los hijos de Dios, por el poder del Espíritu Santo, han aprendido a controlar y vencer los temores y como consecuencia, en su mente, lo único que les queda es pensar en lo bueno que desean que el Señor les provea y el Señor les da lo que ellos desean.

Quizás tu relación personal con Dios en este día es algo fría y lejana.

Lee nuevamente el pasaje de este día y decide hacer un cambio y volver al Señor.

¡Realmente vale la pena!

Amén.

20 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Proverbios 18:14 NVI


“En la enfermedad, el ánimo levanta al enfermo; ¿pero quién podrá levantar al abatido?”. Proverbios 18:14 NVI

El pasaje de este día nos dice que soportar el ánimo angustiado es peor que soportar una enfermedad física.

Dicen los estudiosos, que los problemas interiores del ser humano afectan su estado físico.

Es muy fácil encontrar por donde vamos, personas que se han hundido en sus problemas y preocupaciones y han entrado en un proceso depresivo donde su estado de ánimo está completamente angustiado.

Como cristianos podemos sobreponernos a esto y aún mejor… evitarlo.

La clave está en vivir tomado de la mano del Señor y aferrar nuestros pensamientos en la palabra de Dios.

Cuando hacemos esto la presencia del Espíritu Santo, se derrama en nosotros renovando nuestro estado de ánimo.

El espíritu angustiado que nos está asediando, se contrarresta sólo con la presencia del Espíritu Santo.

Él es el único que nos puede dar un buen estado de ánimo aún al atravesar circunstancias difíciles de la vida.

Coloca en este día tu estado de ánimo bajo el control del poder de Dios y tu ánimo cambiará para bien.

Amén.

19 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Proverbios 1:32 NVI


“¡su descarrío e inexperiencia los destruirán, su complacencia y necedad los aniquilarán!”. Proverbios 1:32 NVI

Existen dos clases de prosperidad…

a) La que proviene del Señor.

b) La que proviene del mundo.

Por años ha habido un concepto erróneo que dice que para ser un buen cristiano uno debe ser bien pobre.

¡Error!

Una cosa es ser pobre de espíritu (que es una actitud correcta de corazón que cada cristiano debe tener, pues, glorifica a Dios) y otra es ser pobre materialmente.

La pobreza sólo hace que la gente viva frustrada e infeliz.

Es prácticamente imposible encontrar a alguien que sea pobre y a la vez viva feliz y realizado en la vida.

El problema con las posesiones y el standard de vida próspero es que muchos están dispuestos a venderle su alma al mismo diablo, si fuera posible, para alcanzar la riqueza.

Es por eso que el pasaje de hoy habla de la prosperidad de los necios, esa clase de prosperidad no es la que viene con la bendición del Señor.

Esa clase de prosperidad está contaminada por el pecado, el deshonor, la vergüenza y ha sido conseguida a cualquier precio.

Esta no es la clase de prosperidad que Dios tiene reservada para nosotros.

En las cosas de Dios nunca el fin justifica los medios, sino que un fin santo sólo justifica y acepta medios santos.

No te conformes con la prosperidad sin la bendición de Dios.

La Biblia afirma que la raíz de todos los males no es el dinero sino el amor desesperado al dinero.

¿Qué clase de prosperidad quieres para tu vida?

La que proviene de Dios y que es provista exclusivamente para los hijos de Dios, nunca se echa a perder.

Amén.

18 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Proverbios 13:22 NVI


“El hombre de bien deja herencia a sus nietos; las riquezas del pecador se quedan para los justos”. Proverbios 13:22 NVI

Existen situaciones en la vida donde pareciera que podemos perder todo lo que tenemos.

Puede ser la pérdida de un trabajo y la posterior demora para que nos paguen todo lo que nos deben.

Puede ser un juicio que debe ser ganado y está siendo demorado en su dictamen final a favor nuestro.

Puede ser cobrar una herencia o cualquier otra cosa donde podamos ser bendecidos con una suma importante de dinero.

Esas demoras producen en nosotros angustia y desesperación.

El pasaje de este día debe tranquilizarnos al darnos cuenta de que el Señor quiere que las riquezas justas sean para los justos y que las riquezas injustas sean también para el justo.

En este día debes volver a creer que la injusticia que estás atravesando en la demora del cobro de ese dinero importante para tu bienestar presente y futuro es sólo eso… una demora, pero no una pérdida.

Los pecadores, los que viven lejos de Dios, no tienen al Dios que tú y yo tenemos.

El Señor es totalmente poderoso para extraer dinero de la cuenta bancaria de los injustos para depositarla en la cuenta de los justos.

Esto es un milagro sobrenatural que sólo Dios puede hacer.

Eso significa que tu juicio está por salir, que en cualquier momento recibirás una llamada o una carta del trabajo para que pases por la oficina a cobrar lo que te deben.

Si te mantienes fiel a Dios, el pasaje de hoy será una realidad para ti.

Amén.

17 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Proverbios 11:11 NVI


“La bendición de los justos enaltece a la ciudad, pero la boca de los malvados la destruye”. Proverbios 11:11 NVI

Las bendiciones de Dios tienen un efecto personal y general a la vez.

Personal, porque llegan a una vida para alegrarla, realizarla y desarrollarla.

Y general, porque ayuda al engrandecimiento de la ciudad donde reside el cristiano bendecido.

Es por eso que nuestro enemigo, el diablo, no quiere que nosotros alcancemos bendición, ni tampoco quiere que la ciudad donde vivimos sea bendecida.

Gracias al poder de Jesucristo las bendiciones nos alcanzan y el enemigo no puede impedirlo.

Algunas veces pareciera como que las bendiciones prometidas por el Señor tardaran en llegar y eso puede ser por causa del enemigo que está poniendo tropiezos y trabas, o bien puede ser que no sea el tiempo específico de Dios para recibirlas.

No sé cuál es tu situación específica en este día, pero de lo que tienes que estar seguro es que la voluntad de Dios es bendecirte.

Si estás experimentando trabas o demoras, no te desalientes, sigue confiando en aquel que ha prometido bendecirte y hacerte ser un canal de bendición hacia los que te rodean en la ciudad donde vives.

¡Si caminas rectamente ante el Señor, las bendiciones vendrán de un momento a otro sobre tu vida!

Amén.

16 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Habacuc 2:3 NVI


“Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse. Aunque parezca tardar, espérala; porque sin falta vendrá”. Habacuc 2:3 NVI

Como creyentes en Cristo, todos en mayor o menor grado tenemos visión, no me refiero a la vista natural sino a la vista espiritual.

Cuando hablamos de visión estamos hablando de sueños o anhelos que tenemos y esperamos que se cristalicen en algún momento.

La visión de muchos está referida a alcanzar el éxito en los negocios, tener una buena familia, un buen pasar económico, etc.

Ellos dependen de la “suerte” y su esfuerzo propio para lograrla.

Como cristianos nuestra visión y su cumplimiento no dependen de nosotros exclusivamente.

Si somos cristianos que tenemos intimidad con el Señor, por medio de la oración y la meditación en la palabra de Dios, nuestro ser interior se renovará totalmente.

El Espíritu Santo gestará en nuestro ser una visión que glorificará a Dios y recibiremos su apoyo decisivo para verla concretada.

La visión que el Señor puede darnos no sólo está referida al ministerio, él quiere que nosotros sus hijos nos realicemos en la vida en lo que él nos ha llamado a hacer.

Dios está interesado en cristalizar y concretar aquellas visiones en la vida de sus hijos obedientes.

Quizás hoy estás pensando que la visión que tienes, al no verla cumplida al día de la fecha, nunca se cristalizará.

El pasaje de hoy debe renovarte y animarte a no bajar los brazos.

Nunca olvides que si tu visión está en el corazón de Dios, tarde o temprano se cumplirá.

¡Vale la pena tener una visión!

Amén.

15 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Proverbios 1:23 NVI


“Respondan a mis reprensiones, y yo les abriré mi corazón; les daré a conocer mis pensamientos”. Proverbios 1:23 NVI

A todos nos gusta ser alabados, reconocidos, pero cuán difícil y vergonzoso es ser reprendidos.

Cuando éramos niños nos enseñaron que era necesario ser reprendidos, pero ahora de grandes nos gusta reprender a otros, pero no aceptamos que lo hagan con nosotros.

Cuando alguien es reprendido significa que ha hecho algo malo e incorrecto.

Es por eso que necesita una severa palabra de corrección para corregir el rumbo tomado.

Si deseamos caminar con Dios y alcanzar santidad, debemos permitir al Señor que nos reprenda una y otra vez a fin de ser perfeccionados.

Muchas veces las reprensiones de Dios vienen por medio de otros y al rechazarlas, estamos rechazando al mismo Señor.

Nuestras vidas no pueden ser llenas de la presencia de Dios a menos que primero aceptemos su reprensión.

Dios no puede llenar con su presencia a alguien que está lleno de pecados.

El Señor llena con su Espíritu Santo a los que vienen a él vacíos de todo pecado.

La última vez que fuiste reprendido en tu trabajo por tu jefe, por tu amigo, o por un hermano de la iglesia, te enojaste con él.

¿Te has puesto a reflexionar en lo que te han dicho?

¿Pudiste ver a través de ellos la voz del Señor mostrándote algún error para corregir?

No deseches la reprensión del Señor para que tu vida no se pierda la bendición de Dios.

Amén.

14 mayo 2007

Devocionales Vivencia - 1 Pedro 2:24 NVI


“Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.”. 1 Pedro 2:24 NVI

La lucha interna de los pensamientos es una batalla que debemos ganar día a día, especialmente aquellos pensamientos que no provienen de Dios sino del enemigo de nuestras almas, el diablo, que quiere hacernos sentir mal y que no disfrutemos la gracia perdonadora del Señor.

Pareciera que ciertos pecados que hemos cometido, luego de confesarlos y recibir la limpieza y perdón del Señor, aún siguen siendo recordados por nuestra mente.

Es como que sabemos que somos perdonados, pero nuestros pensamientos nos recuerdan a cada instante ese pecado.

El pasaje de este día dice que el Señor llevó nuestros pecados.

Esa palabra da la idea de trasladar una cosa de un lugar a otro.

¡Y eso es lo que sucedió con el pecado en tu vida!

Cuando tú reconociste tu pecado y lo confesaste, el Señor lo limpió, perdonó y llevó ese pecado lejos de tu vida para siempre.

Tú ya no debes cargar más con esa culpa torturadora.

Lo que sucede es que el enemigo es acusador y está intentando, todo el tiempo, desacreditar la obra de Dios en tu vida.

Cada vez que te venga a la mente un pecado que has confesado y recibido el perdón, recuerda también que ese pecado ha sido llevado a otro lugar lejos de tu vida para siempre, pues has sido totalmente perdonado por el Señor.

Amén.

13 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Jeremías 17:7 NVI


“Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en él”. Jeremías 17:7 NVI

Vivimos en un mundo muy peligroso, donde debemos estar siempre alertas.

Cada día se hace más difícil confiar en la gente del vecindario, compañeros de trabajo, políticos y aún hermanos de la iglesia.

Vivimos rodeados de un espíritu de desconfianza.

¿En quién realmente se puede confiar?

La Biblia es bien clara cuando dice que maldita es la persona que confía en otra persona (Jeremías 17:5)

¿Por qué dice eso la palabra de Dios?

¿Acaso no se puede confiar en la gente?

Para ser sinceros debemos decir que muchas veces hemos puesto una confianza ciega en la gente y ellos nos han fallado, engañado y traicionado.

Por cierto, existen algunas excepciones, pero nuestro mundo es un mundo engañador.

Debemos tener cuidado con quiénes nos rodeamos y la clase de amistades o relaciones que desarrollamos, pero debemos saber también, como cristianos, que el único que nunca nos puede fallar es el Señor.

Cuando alguien se anima a confiar en Dios resultará siempre bendecido.

Nunca podremos ser traicionados por el Señor, pues su naturaleza es amor y lealtad.

Debemos aprender a desarrollar buenas amistades y relacionarnos con personas que amen a Cristo, pero aún así ellos son tan falibles como nosotros.

Si estás cansado de confiar en la gente y sentirte traicionado, es tiempo que alces tus ojos y mires hacia arriba.

¡Allí hay alguien que es digno de confiar!

Amén.

12 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Jeremías 31:17 NVI


“Se vislumbra esperanza en tu futuro: tus hijos volverán a su patria afirma el Señor”. Jeremías 31:17 NVI

Te acabas de enterar que en tu lugar de trabajo están reduciendo el personal y alguien te ha dicho que eres el próximo en la lista de los despidos.

Esa noticia no la esperabas, pensaba que tenías muchos años más trabajando allí.

- ¿Qué va a ser de mí?

Quizás estés pensando bajo la sombra de la desocupación y el desempleo.

Esta oportunidad difícil para ti puede tornarte en un tiempo de afirmación de tu fe y confesión de las promesas de Dios.

Así como todo lo que vemos fue hecho por la autoridad de la palabra de Dios, tu situación puede ser cambiada por el “dijo Dios”.

Él hoy te dice que hay esperanza para tu porvenir.

Tu situación real, sentimientos y razonamiento dicen que no tienes esperanza, pero…

¿Sabes una cosa?

Si reaccionas en forma espiritual confesando ante las circunstancias difíciles y ante el mismo diablo.

- ¡Hay esperanza para mi porvenir!

Se creará alrededor tuyo un clima de gloria espiritual, que va a dar lugar al obrar de Dios para que esa promesa se cumpla en tu vida.

Decide hoy creer de todo corazón lo que “dijo Dios” sobre tu vida, para que la palabra creativa opere y que seas una persona con un porvenir bendecido.

Amén.

11 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Jeremías 32:27 NVI


“Yo soy el Señor, Dios de toda la humanidad. ¿Hay algo imposible para mí?”. Jeremías 32:27 NVI

Existen situaciones en la vida que nos desafían a buscar a Dios o a hundirnos por la preocupación y la desesperación.

Como humanos que somos, pareciera que tenemos la tendencia más a bajar los brazos que a levantar nuestro rostro para buscar a Dios y pedirle un milagro.

Cuando hablamos de un milagro estamos diciendo que la situación es, bajo la óptica terrenal, imposible.

Si puedes hacer algo para solucionar tu problema, entonces no necesitas un milagro sino sabiduría para saber cómo moverte.

La palabra milagro es una palabra común para Dios, pues él se mueve en la atmósfera de lo imposible para transformarla en posible.

Nuestra mente no puede comprender cabalmente lo que significa el pasaje de hoy, donde el Señor dice que no hay nada difícil para él.

Dios jamás ve imposibilidades sino posibilidades para obrar y demostrar su gran poder.

Nosotros generalmente nos vemos cercados de imposibilidades desesperantes.

Creer en el Señor por un milagro es una decisión que debe superar a lo que se siente o razona.

La fe no se siente ni se razona, sino que cree contra viento y marea, pues esa fe está puesta en el Dios de lo imposible.

Si estás en este momento de tu vida atravesando una situación imposible, recuerda que es el lugar indicado para que Dios demuestre su poder.

No te dejes hundir emocionalmente por lo que ves o lo que sientes, sino levántate en fe creyendo que si pones tu confianza en Dios, que todo lo puede, nunca serás defraudado.

¡Dios es fiel y sigue esperando que le busquemos para que él haga milagros en nuestras vidas!

Amén.

10 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Jeremías 20:11 NVI


“Pero el Señor está conmigo como un guerrero poderoso; por eso los que me persiguen caerán y no podrán prevalecer, fracasarán y quedarán avergonzados. Eterna será su deshonra; jamás será olvidada”. Jeremías 20:11 NVI

La vida está llena de desafíos e injusticias que vienen a nuestras vidas sin buscarlas.

De repente un trámite que estaba fácilmente por salir se complica, o un análisis médico de rutina dice que tenemos algo serio.

Realmente vivir la vida sin la ayuda del Señor es desesperante, pero con él todo cambia de color.

Todos tenemos muchos “enemigos” dando vueltas alrededor nuestro intentando destruirnos y la única manera de vencerlos es con el poderoso gigante, nuestro gran Señor.

Dios es más gigante o grande que cualquiera de nuestros problemas, por peores que parezcan.

A veces las situaciones difíciles e imposibles nos quieren hacer creer que son más poderosas que el Señor, pero no debemos permitirnos creer ese tipo de pensamiento ya que es una mentira.

El pasaje de hoy nos dice que si el Señor está con nosotros y si nosotros estamos con él, nuestros enemigos serán vencidos.

¡El Señor es nuestra carta de victoria!

No te desesperes ni preocupes desmedidamente en este día por aquellas situaciones difíciles de tu vida.

Lo importante es que tú, como cristiano, no estás solo sino del lado del único que puede ayudarte a salir victorioso de tu necesidad.

Decide creerlo y mantén tu fe en el Señor y nunca, pero nunca, serás defraudado.

Amén.

09 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Jeremías 21:8 NVI


“Y a este pueblo adviértele que así dice el Señor: Pongo delante de ustedes el camino de la vida y el camino de la muerte”. Jeremías 21:8 NVI

Cada día trazamos una historia nueva en nuestra vida según las determinaciones o acciones que hayamos tomado.

A lo largo del día se nos presentan diferentes caminos a seguir y cada uno de ellos tiene su recompensa, buena o mala, para bendición o perdición.

Se necesita mucha sabiduría para caminar cada día haciendo lo que Dios quiere.

Por cierto, tampoco es algo imposible caminar en la voluntad del Señor.

Como cristianos a veces, sea por ignorancia o negligencia, tomamos caminos equivocados especialmente cuando arrecian las presiones y nos vemos forzados a elegir un camino.

Es como el viajero que en un punto determinado se ve frente a dos caminos y no sabe cuál seguir.

Gracias a Dios, nosotros tenemos al Señor como nuestro piloto principal que guía nuestro auto por el sendero de la vida y la bendición.

Las decisiones que tomaste ayer a las apuradas…

¿Son realmente lo que Dios quería?

Generalmente las decisiones o determinaciones que tomamos en medio de muchas presiones nos conducen al fracaso.

La desesperación nunca conduce a ningún camino de vida.

En este día puedes hacer un alto y volver a pensar en aquellas determinaciones que has tomado en tu corazón.

Busca el rostro de Dios en oración para que él te enseñe el camino conveniente a seguir.

No camines solo por la vida, pues con la guía de Cristo tenemos asegurado siempre tomar por el camino de la vida y la bendición.

Amén.

08 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Salmo 138:7 NVI


“Aunque pase yo por grandes angustias, tú me darás vida; contra el furor de mis enemigos extenderás la mano: ¡tu mano derecha me pondrá a salvo!”. Salmo 138:7 NVI

A nadie le gusta atravesar tiempos difíciles de tristezas y angustias, pero no estamos exentos de esto.

Jesús mismo dijo que en el mundo tendríamos aflicción.

Esto no significa que nuestra vida tiene que ser triste y un valle de lágrimas, pero como cristianos podemos aprender a atravesar estos tiempos en victoria.

La clave no está en reprimir el llanto sino vivir dependiendo de la gracia del Señor.

El pasaje de hoy nos dice que, en medio de la angustia, podemos experimentar el poder vivificador de nuestro Dios.

La angustia es peligrosa si se nos escapa de las manos.

Ella puede conducirnos hacia la depresión.

Para evitar futuras complicaciones, debemos acudir a nuestro Rey y pedirle socorro.

Cuando lo hacemos, fluye de su presencia el poder vivificante del Espíritu Santo que nos cubre con su fuerza renovadora.

Quizás no podamos evitar vivir sin angustias, pero lo que no debemos evitar en los tiempos de angustia es vivir sin el poder vivificante del Señor.

Su gracia está disponible hoy para tu vida, solamente si le buscas.

Amén.

07 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Salmo 63:1 NVI


“Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, extenuada y sedienta”. Salmo 63:1 NVI

La mayoría hemos visto alguna vez una película donde uno de los personajes se encontraba en el desierto buscando un oasis para beber agua.

La imagen mostraba al hombre con una sed intensa que le consumía, debido al calor reinante en dicho lugar.

El pasaje de este día es una figura similar a la del personaje en el desierto.

Su ser interior ardía de sed, no de agua potable sino del agua de vida de la presencia viva de Dios.

Experimentar sed espiritual es un síntoma de tener vida espiritual.

A veces tenemos varios años de cristianos y nos hemos amoldado a una forma de cristianismo religioso, donde pareciera que nada nos conmueve y que aún la relación con Dios fuera algo lejano y ritual.

Carecemos de verdadera sed espiritual.

La sed espiritual siempre nos guía a buscar con desesperación la presencia del Espíritu Santo para ser saciados constantemente y cada día.

El pasaje de Efesios 5:18 que dice…

“… sed llenos del Espíritu Santo”.

En el idioma original griego significa ser llenos continuamente.

Así como nuestra sed natural es continua y buscamos algo fresco para beber y saciarnos, nuestro espíritu tiene otra clase de sed, por cierto, más profunda, que sólo puede ser saciada por el Señor.

La medida de nuestra sed espiritual es la medida de nuestro nivel espiritual con Dios.

¿Tenemos realmente sed del Dios vivo?

Amén.

06 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Salmo 37:9 NVI


“Porque los impíos serán exterminados, pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra”. Salmo 37:9 NVI

Cuando leemos el Antiguo Testamento vemos a Josué, el líder sucesor de Moisés, guiando al pueblo de Dios a entrar a la tierra prometida.

De la misma manera hoy, nosotros tomados de las manos del Señor Jesús somos guiados a poseer y heredar una tierra de promesas registradas en la palabra de Dios.

Por ser hijos de Dios somos herederos legales de todo lo que él nos ha prometido.

La palabra hebrea… heredar, significa poseer de dos maneras…

a) En forma legal.
b) Por medio de una invasión militar.

Nuestra ley es la palabra de Dios y ella afirma que somos legítimos herederos de Dios y co-herederos juntamente con Cristo.

Por otro lado, igual que el pueblo de Israel bajo el mando de Josué, debemos batallar para conquistar nuestra tierra prometida.

Nuestra guerra por cierto no es contra seres humanos sino contra las fuerzas de maldad que gobierna a los humanos y las situaciones.

Debes aprender a tomar estas promesas que son tuyas legalmente por la fuerza del Espíritu de Dios.

El diablo es el ladrón de las bendiciones del Señor y lo que a la fecha no has recibido es probable que esté demorado o detenido en algún lugar por el enemigo.

Cuando el diablo no puede impedir el obrar de Dios trata de demorarlo para que nos desesperemos por la impaciencia.

¿No crees que es tiempo de que reclames en el Nombre de Jesús lo que te pertenece legalmente?

No te dejes robar, más bien enfrenta con fe y con la autoridad de Cristo al ladrón (diablo) y ordénale que te devuelva todo lo que te ha robado.

Muévete hoy mismo con el poder de Dios aquí en la tierra y el Señor del cielo te hará ver las cosas grandes y ocultas que habían estado reservadas para ti.

Amén.

05 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Salmo 63:1 NVI


“Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, extenuada y sedienta”. Salmo 63:1 NVI

En el contexto bíblico, las cosas que se hacían en la madrugada eran las más importantes del día.

Cuando Abraham fue a obedecer a Dios (cuando le pidió que sacrificase a su único hijo Isaac), la escritura dice que él fue muy temprano de mañana.

Así como para Abraham levantarse de madrugada fue un acto de fe y obediencia, también puede serlo para nosotros hoy.

Hay personas que dicen estar más lúcidas tarde en la noche, otros, temprano en la mañana.

Muchas veces nos llenamos de excusas para no apartar tiempo para buscar a Dios.

El pasaje de hoy nos dice que hay bendición en buscar al Señor de madrugada.

Los días que vivimos son tiempos cada vez más veloces donde parece que las 24 horas del día no alcanzan, pero todos tenemos la misma cantidad de horas para administrarlas bien cada día.

Si tu jornada está repleta de actividades que no pueden suspenderse.

Si deseas buscar a Dios para tener comunión con él, tendrás que pensar en buscar a Dios en la madrugada, en el silencio de tu habitación.

Alguien dijo…

- Hoy tengo tantas cosas que hacer que debo orar más.

¡Nosotros hacemos al revés!

¿No será tiempo de realizar algunos ajustes en nuestra vida para incorporar en nuestra agenda de vida la comunión con el Señor?

Amén.

04 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Salmo 66:18 NVI


“Si en mi corazón hubiera yo abrigado maldad, el Señor no me habría escuchado”. Salmo 66:18 NVI

Siguiendo con esta serie sobre la vida de oración, hoy trataremos acerca de lo que frena nuestra vida de oración.

Hay veces que apartamos el tiempo para estar a solas con el Señor, nos ponemos en nuestras rodillas para buscar su rostro y de golpe todo se oscurece... viene sobre nosotros una carga pesada que nos recuerda los pecados cometidos y que en ese estado no podemos orar.

La solución a esto no es detener mi oración sino encauzar mi oración como Dios lo quiere.

Debemos tener siempre presente que lo primero que debemos hacer al empezar a orar es confesar nuestros pecados y limpiarnos de toda iniquidad.

Como seres terrenales, estamos afectados por una serie de cosas que originan en nuestro ser impurezas, pecados, iniquidades que nos separan de Dios.

La clave no es continuar llevando la carga pesada del pecado, sino entregársela al Señor por medio de la confesión específica y reclamando que su preciosa sangre nos limpie de todo pecado y maldad.

La próxima vez que vayas a orar no te olvides que lo primero debe estar primero.

Sabes de lo que estoy hablando... de liberarse y limpiarse de toda maldad, pecado e iniquidad.

Cuando lo hagamos, veremos los cielos abiertos y nuestra comunión normalizada con el Señor.

Amén.

03 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Salmo 62:1 NVI


“Sólo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación”. Salmo 62:1 NVI

Muchas veces en nuestro tiempo de oración se nos acaban las palabras y no sabemos qué decirle al Señor.

¿Te ha pasado alguna vez?

Existe en el ambiente cristiano una idea equivocada que dice que en la oración debemos hablar y hablar sin parar.

Debemos aprender a manejar los tiempos de la oración.

Por cierto, la oración es principalmente un diálogo (expresado con palabras o con el pensamiento) donde debemos expresarnos, pero también la Biblia nos enseña la bendición de también permanecer callados y sosegados ante el Señor.

Es un tiempo donde nuestra alma está acallada ante el Señor contemplando su majestad.

La palabra… acallar, significa… callar, sosegar.

Y da la idea de hacer silencio y contemplar la hermosura del Señor.

Al hacer esto en la oración, fluye de la presencia de Dios el aliento necesario para enfrentar las luchas y dificultades.

El silencio de Dios vale mucho más que mil palabras.

Para ciertas personas es difícil permanecer callados al orar, pero como cristianos si anhelamos ser exitosos hombres y mujeres de oración debemos ejercitarnos en permanecer callados y sosegados ante el Señor.

Has la prueba y un nuevo horizonte espiritual se abrirá en tu comunión con el Señor.

Amén.

02 mayo 2007

Devocionales Vivencia - Salmo 68:35 NVI


“En tu santuario, oh Dios, eres imponente; ¡el Dios de Israel da poder y fuerza a su pueblo! ¡Bendito sea Dios!”. Salmo 68:35 NVI

Los médicos recomiendan siempre tomar algunas vitaminas para cuidar la salud en general.

Los complejos vitamínicos llenan las alacenas de muchos, con el fin de sentirse físicamente bien todo el tiempo.

Los días que vivimos son tan agitados que se hace necesario e indispensable sentirse bien, pero nuestro cuerpo no es una máquina y todo exceso que cometamos ocasionará problemas.

Sumado a eso, dicen los estudiosos que las presiones de la vida cuando superan el porcentaje que un ser humano puede resistir sin problema, comienza a repercutir en nuestro organismo originando un serio desbalance.

Es por eso que el pasaje de hoy cobra un real significado para el cristiano que vive bajo la cobertura del Dios de Israel.

Más allá de toda dosis de suplementos vitamínicos que podamos tomar, está la gracia de Dios proveyendo vigor.

El diccionario define a esta palabra como… fuerza continua.

No es fuerza para hacer una cosa solamente, sino vigor permanente para hacer todas las cosas.

¡Siempre lo que el Señor nos provee es muy superior a cualquier vitamina que podamos tomar!

Amén.

01 mayo 2007

Devocionales Vivencia - 1 Samuel 2:9 NVI


“Él guiará los pasos de sus fieles, pero los malvados se perderán entre las sombras. ¡Nadie triunfa por sus propias fuerzas!”. 1 Samuel 2:9 NVI

La protección invisible, pero real del Señor, es uno de los beneficios que disfrutan los hijos de Dios.

Si pudiéramos observar el mundo espiritual, podríamos darnos cuenta de aquellos peligros de los cuales hemos sido librados.

Existen sensaciones internas que a veces nos dicen que no vayamos por cierto camino, aunque ese camino haya sido el que siempre habíamos tomado.

Otras veces nos detenemos más de lo necesario en cierto lugar para después enterarnos que de no haberlo hecho hubiéramos tenido un terrible accidente.

Aunque no lo percibamos naturalmente, la protección de Dios es una realidad.

El pasaje de hoy dice que él guarda los pies de sus santos.

Los santos son aquellos que cada día deciden agradar al Señor.

Sobre los santos de Dios hay puesta una valla de protección y salvación que los guarda de muchos peligros.

Muchas veces damos por sentado la protección de Dios y no la valoramos.

En este día te invito a que hagas un alto en tus actividades para darle gracias al Señor por haberte guardado hasta la fecha.

¡Mejor protector que él no existe!

Amén.

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