
“Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la ley sino bajo la gracia”. Romanos 6:14 NVI
La Biblia nos habla claramente que la vida cristiana caracterizada por la tibieza es una vida cristiana por debajo de lo esperado por el Señor.
Su voluntad es que vivamos una vida cristiana llena del Espíritu Santo.
Muchos dicen…
- Soy humano y nunca podré vivir como Dios dice.
Esa mentira ha llevado a muchos cristianos a vivir una vida descendente, de tibieza y frialdad.
El pasaje de hoy nos dice que podemos vivir una vida libre de la atadura y dominio del pecado.
Una cosa es pecar de vez en cuando y otra es vivir dominado todo el tiempo por el pecado.
Al recibir a Cristo hemos sido librados de un estado de pecado constante y hemos sido trasladados al reino de la luz donde estamos aprendiendo a no dejarnos dominar por nuestra naturaleza carnal pecaminosa.
En la medida que vivamos cada día obedeciendo al Señor, más nos alejaremos del pecado y viviremos más cerca de la santidad y pureza.
En nuestro corazón hay un trono y nosotros decidimos a quién dejar reinar… al Señor o al pecado.
¿Ya has decidido a quien dejarás reinar sobre tu vida?
Amén.












































