01 enero 2006

El Predicador ©


¡Me es grato poder presentarte El Predicador ©!

¡Una singular compilación de apasionantes relatos de la Biblia, enseñanzas y verdades espirituales muy pertinentes, además de una extensa selección de inspiradores artículos que abarcan una amplia gama de temas vitales para el cristiano que desee vivir por Jesucristo y servirle activamente en el atribulado y confuso mundo actual!

El Predicador © no son simples textos de religión, teología y doctrinas cristianas trilladas, sino que al igual que la Biblia -el gran libro de la antigüedad en el que está basado y que sin lugar a dudas constituye su fundamento- descubrirás que estas lecturas están llenas de poder y son vivas, más cortantes que toda espada de doble filo (Hebreos 4:12).

¡Esta obra contiene la extraordinaria palabra viviente de Dios, capaz de obrar maravillas y milagros!

El Predicador © hace algo más que presentar las verdades bíblicas de forma amena y atrayente, con abundantes ilustraciones y en un lenguaje sencillo logra que la palabra de Dios cobre vida.

¡Comprobarás que el Espíritu de Dios se valdrá de estos escritos para hablarte al corazón, alimentar tu alma y animarte e inspirarte a vivir más cerca del Señor!

¡Tener estos escritos en tus manos es poseer una auténtica mina de verdades bíblicas, un cofre de valiosos tesoros de la palabra de Dios!

Jesús dijo…

“Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas”. Mateo 13:52.

¡Y para eso precisamente sirven estos escritos!

¡Te instruirás y te educarás en los caminos del Señor y te ayudará a desenterrar magníficos tesoros -nuevos y viejos- del gran almacén de la palabra de Dios!

Es mi esperanza y oración que al recibir esta gran mina de riquezas espirituales día a día, te llenes de alegría y emoción y en consecuencia leas y estudies fielmente la palabra de Dios.

Si tú haces tu parte, yo se que el Señor hará la suya.

¡Y por medio de su Espíritu, hará que estas palabras cobren vida para ti!

Si al igual que el rey David de la antigüedad, imploras…

“Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley”. Salmo 119:18.

¡El Señor responderá sin falta tu oración!

Sin embargo…

Hay quienes me han preguntado porque tiene tanta importancia leer la palabra todos los días.

Pues bien…

¿Has oído alguna vez el antiguo refrán sobre la salud que reza… de lo que se come, se cría?

Este principio bien se aplica igualmente a tu salud espiritual… de lo que se lee, se cría.

Todo lo que leemos es comida para el espíritu.

¡De ahí la importancia de leer la palabra de Dios y nutrirse espiritualmente en ella!

Jesús dijo…

“… las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”. Juan 6:63.

Leer la palabra de Dios es lo que nos brinda vida, alimento, fortaleza y salud.

Más cuando la descuidamos, viene a ser como si cortáramos nuestro suministro de alimentos, lo que explica porque hoy en día muchísimos cristianos se encuentran tan débiles, enfermizos y hasta muertos espiritualmente.

Del mismo modo en que para gozar de salud física hay que comer, si queremos disfrutar de salud espiritual, tenemos que alimentarnos con la palabra de Dios.

El Señor nos dice…

¡Como un recién nacido, debes desear la leche pura de la palabra para crecer por ella! (1Pedro 2:2)

Así como un bebe físicamente sano desea chupar y beber la leche del pecho de su madre, asimismo el cristiano espiritualmente sano siente hambre de la leche de la palabra de Dios y desea ávidamente nutrirse de ella.

La Biblia contiene numerosos relatos y ejemplos de hombres que prosperaron y fueron inmensamente bendecidos porque dedicaron tiempo a inspirarse en el Señor y su palabra.

El gran profeta Jeremías, que se enfrentó a solas al perverso rey de su pueblo y a los príncipes y sacerdotes impíos, reveló la fuente de su fortaleza cuando declaró…

“Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón… ”. Jeremías 15:16.

Job, cuya fe ha sido una enorme fuente de ánimo para millones de personas, dijo…

“Del mandamiento de sus labios nunca me separé; Guardé las palabras de su boca más que mi comida”. Job 23:12.

Si te falta fe, acude a la palabra.

Pues…

“… la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. Romanos 10:17.

El rey David, el mayor que tuvo Israel, manifestaba continuamente que la palabra de Dios era su guía y fortaleza…

“Mejor me es la ley de tu boca Que millares de oro y plata”. Salmo 119:72.

“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”. Salmo 119:105.

El propio Jesús, al ser tentado por Satanás, lo combatió con las escrituras, diciendo…

“Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Mateo 4:4.

Sin la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios (Efesios 6:17), no se puede combatir y resistir eficazmente al maligno.

Así y todo, hay personas que me han dicho…

- ¡Lo que pasa es que tengo tanto trabajo y tantas otras cosas que leer, que no me queda tiempo para la palabra!

Es cierto, parece ser que en el agitado mundo de hoy la gente se ve más presionada, apurada y ocupada que en épocas anteriores.

Sin embargo…

Eso es precisamente lo que me movió a componer El Predicador © el deseo de proporcionarte una gran variedad de lecturas, inspiradoras, con las que pudieras nutrirte espiritualmente todos los días a fin de sustentarte y fortalecerte en tu relación con el Señor.

Dado que la mayor parte de estas lecturas son bastante cortas, ya verás que no tardarás sino un ratito en leer una cada día.

Sabemos que si reservas sin falta unos momentos para el Señor y su palabra, aunque tengas otras cosas que hacer, enseguida te convencerás de que los pocos minutos que inviertes a diario para leer estos escritos en actitud de oración serán sumamente provechosos.

¡No dejes, de leer El Predicador © y de nutrirte de todo de lo que contiene!

¡Verás lo increíblemente alentadora que puede ser la palabra de Dios y el efecto tan positivo que tendrá cada día en ti!

¡Es alimento para tu alma y te comunicará fuerzas para hacer frente a las muchas pruebas, dificultades y batallas espirituales que se te presentarán!

Amén.

Dios Te Bendiga.

Fabián Ayroldi
Pastor

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