“Los planes bien pensados: ¡pura ganancia! Los planes apresurados: ¡puro fracaso!”. Proverbios 21:5 NVI
Una de las cosas que he aprendido es que el éxito no es accidental.
No vas a hacer realidad tus sueños accidentalmente.
No vas a tener una relación estable accidentalmente.
No vas a perder veinte kilos de peso accidentalmente.
Tienes que tener un plan.
Tienes que saber a donde vas y como vas a llegar ahí.
Si no tienes metas claras, nunca podrás llegar al lugar correcto.
Vas andar en la vida distraído sin saber que rumbo tomar.
Te invito a que mires donde estas en la vida.
¿Cuáles son tus metas?
¿Cuál es tu plan?
Habla con gente que ya lo ha logrado.
Pídele a Dios que guíe tus pasos y que te conecte con las personas correctas.
Cuando tomas un paso de fe para hacer realidad tus metas, Dios derramara su favor en tu vida y podrás experimentar su mano de poder en acción.
Amén.
Dios Te Bendiga.
27/11/09
Etiquetas: Letra L
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